
El capital riesgo social consiste en la inversión en proyectos empresariales que satisfacen las preocupaciones sociales y medioambientales.
Este enfoque permite trasladar la fórmula económica del capital riesgo a la creación de valor social, convirtiéndose en un instrumento de desarrollo social estratégico adaptado a las necesidades y características específicas de los proyectos en los que invierte.
El objeto principal del capital riesgo social consiste en la toma de participaciones temporales en el capital de empresas no cotizadas, facilitando el acceso a inversión a proyectos habitualmente excluidos del sistema financiero. Con esta ayuda, los proyectos empresariales aumentan su valor y, una vez madurada la inversión, el inversor social se retira obteniendo un beneficio.

